Etapa 2: Orschweier - Hannover - Flensburgo - Kolding
Buenas nuevamente! Seguimos con la ruta y las ‘aventuras’. Hemos amanecido en Alemania (pueblo difícil de pronunciar) y el área de descanso era muy agradable. Pero… ayer no nos dimos cuenta y el gas estaba en las últimas. Intentamos comprar antes de llegar a este sitio, pero el único punto que tenía (un centro comercial en Lyon) nos pedía demasiado, y como llevábamos repuesto nos la jugamos a seguir adelante.
Al levantarnos hoy, hemos preguntado a un ‘vecino’ que nos ha indicado que donde estamos aparcados hay una gran tienda, que preguntásemos ahí. Solo había que esperar hasta las 9:00.
Hemos aprovechado para un buen desayuno, y rellenar el depósito (nunca sabes dónde te vas a encontrar una nueva recarga, y no hemos podido vaciar ni grises ni negras). Finalmente hemos tenido suerte, y había recarga y al mismo precio que en España, así que seguimos la ruta ‘al 100%’ de suministros.
Cerca del parking había también una gasolinera y… un Lid’l! Así que también hemos ‘repostado’ y probado (como ya es tradición) a comprar un vino ‘local’ en las ‘bodegas’ de Lid’l (es curioso como esta cadena, por toda Europa, tiene productos locales en cada país a precios muy razonables.
El objetivo de hoy era llegar a la frontera con Dinamarca o incluso atravesarla. Será posible? Sigue leyendo y lo sabrás…
Las autopistas alemanas cumplen su ‘predicción’: sin límites de velocidad y con una cortesía al volante muy de agradecer, más si la temperatura exterior ha sido de más de 40 grados.
Poco a poco hemos sobrepasado Mannheim, Fráncfort del Meno, Hannover… y aquí hemos decidido, al salir de la interminable circunvalación, parar en un área de servicio a comer algo.
A la vez hemos revisado las gasolineras (nota para viajantes, en Europa hay que revisar la App Benzipress con frecuencia para encontrar ‘los chollos’ en combustible, ya que con ella aún no hemos pagado más de 1,82 el litro de diésel), y nos hemos desviado para volver a rellenar.
Siguiendo ruta, veíamos que ‘el día’ era demasiado luminoso, y se va notando la subida meridional que estamos haciendo. Sobrepasado Hamburgo, se veía en el horizonte unas nubes ‘no amenazantes’ (error de meteorólogo aficionado) y hemos seguido hasta Flensburgo, donde había un área muy concurrida donde, ahora sí, pudimos vaciar aguas. Mientras decidíamos si nos quedábamos o no, y nos acercábamos a la última gasolinera ‘pre-nórdica’ (Dinamarca es de los países más caros) nos ha atrapado una tormenta de verano que nos ha hecho pensar si seguíamos o no.
Mientras, revisando los requisitos para los países que vienen, nos hemos encontrado con algunas peculiaridades con los animales en Dinamarca y Suecia (las de Noruega las sabíamos, pero las otras no), además del pasaporte, chip y vacuna de la rabia al día:
1. Hay 13 razas que no pueden entrar (perros conocidos como PPP en España, por suerte no pertenecen a esas razas)
2. En Dinamarca hay que tener un seguro RC obligatorio para los animales (gracias IATI por el seguro escapadas que incluye TODO)
3. En Suecia hay que hacer una declaración previa del animal ‘on-line’ con su número de pasaporte, chip y un usuario que se los ‘adjudique’.
Con todo hecho, y dado que el día es ya muuuyy largo, y la tormenta había pasado, hemos seguido hasta Kolding, en Dinamarca. Aquí hay algo especial: es un país escandinavo pero no tiene la opción ‘acampada libre’, no obstante se permite la pernocta aparcado para poder continuar el camino. Con Park4Night hemos encontrado un mega-centro comercial donde además de una Autocaravana hay varios coches que también se preparan para pasar la noche.
Mientras paseábamos a los perros (de día, a las 23:45) y Otto preparaba la cena… hemos registrado nuestro paso por los puentes Storebælt y Øresund, los cuales tocan mañana!
Ahora a dormir, que nos queda todavía un trecho hasta Cabo Norte!









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