Etapa 14: Vikeså - Lindesnes - Grimstad - Horten - Moss - Spovinka
Hola de nuevo! Continuamos nuestra “aventura escandinava” despertando en un lugar precioso como es Vikeså, donde de casualidad encontramos una zona de picnic en la que se podía pernoctar con un lago al lado, esperando si teníamos suerte para por fin poder ver un alce (spoiler: el alce tendrá que esperar a otra visita a Noruega).
Hoy el despertar ha sido más tardío, ya que a pesar de que mi cuerpo tiene el reloj biológico establecidísimo, y me he levantado incluso un poco antes de lo habitual, Angelo y Otto han aprovechado para descansar un rato más en la cama. La verdad es que la zona, pese a estar próxima a una carretera, era bastante tranquila y así se ha comportado y nos ha dejado descansar.
Antes de salir he pensado en volar nuevamente el Drone, pero he pensado que el día de hoy me proporcionaría buenos escenarios (iluso de mí!). Hemos recogido y cerca de las 9:30 hemos partido para seguir con la aventura.
El destino primero era el faro de Lindesnes, el punto más meridional de Noruega. Con esto, podemos decir que hemos recorrido Noruega de Norte (Nordkapp) a sur (Lindesnes Fyr). Y así ha sido, solo que la sorpresa maravillosa que nos hemos encontrado es que este año, en la zona no se puede ni tan siquiera pasear sin pagar entrada. Es más, estaba tan saturada la zona que prácticamente no se podía aparcar ni mucho menos entrar.
Hemos decidido hacer algunas fotos del lugar (que no deja de ser impresionante) y comer por allí, pero esperar a que se vaciase para pagar una entrada con la horda de gente que había, como que no.
Además, pese a que la agencia de aviación noruega permite el vuelo de drones, la concesionaria de la zona puede “prohibir el despegue” desde sus terrenos por “motivos de conflicto” lo que materialmente se convierte en que para volar el Drone tienes que despegar desde muy lejos, y por tanto no puedes volar “sin perderlo de vista”. Así que spot 1 sin imágenes aéreas.
Una vez ya hemos repuesto fuerzas, hemos retomado la carretera. Aquí hago un inciso: la carretera de llegada a Lindesnes Fyr era, cuando menos, dificultosa. Sin embargo, la de salida (como nuestro destino estaba en la costa este de Noruega) ha sido una balsa de aceite. Como si la petición de ayer de “carreteras aceptables” hubiese sido escuchada, hoy las carreteras han sido lo más parecidos a “las que estamos acostumbrados”.
Desde Lindesnes Fyr hemos hablado con Råg, nuestro amigo noruego, quien nos ha indicado que en Grimstad hay una plaza en honor unos ascendientes suyos, que fueron secuestrados y asesinados por la Gestapo en la ocupación alemana de Noruega en la 2ª Guerra Mundial. Así que hemos tomado esta ruta directa hacia Grimstad, no podíamos dejar de ver esta plaza (en la que además, nos ha indicado que nunca ha estado).
Aquí hay más información muy interesante sobre la memoria que en Noruega no tienen ninguna duda que hay que proteger. https://share.google/aimode/7EGd0QSY6vxrfIta7
Por el camino de subida hemos ido buscando zonas de recarga y vaciado de aguas, y también de combustible. Curiosamente, hoy la app de las gasolineras no ha funcionado nada bien: no acertaba ni una. Así que menos mal que hemos llenado a primera hora de la mañana, porque ya casi habrá que esperar a Suecia que los precios son más accesibles.
Hemos llegado a Horten para poder tomar el ferry, pero antes de ello hemos pasado por un REMA 1000 para comprar lo más parecido a una tarta, ya que hoy es el cumpleaños de Otto!. Con un dependiente muy amable, finalmente hemos comprado un bizcocho, nata, y diversos rellenos y unas velas para poder pedir un deseo en su día.
Con todo en marcha, nuevo ferry que nos ha hecho evitar la complicadísima zona de Oslo. En tan solo 30 minutos, hemos evitado cerca de 200 km de recorrido y los anillos de circunvalación de Oslo (donde no teníamos ninguna intención de entrar).
Ya en tierra, hemos tomado la E6 que nos llevará pronto hasta Malmö en Suecia, pero no sin antes tener que desviarnos un par de veces para que los perros evacuasen. En una de estas paradas, hemos sido testigos de una carrera de coches (ni nos dio tiempo a tomar fotos de la velocidad que llevaban) en una zona “natural” pero con coches cerca de 200 km/h.
Evitando quedarnos en esta zona demasiado tiempo, hemos llegado a la frontera con Suecia, y antes de marchar nos hemos quedado en un área muy tranquila que hay a unos 200 m de la frontera. Aquí he intentado nuevamente volar el Drone, ya que no había señales de prohibido ni restricciones… pero al ir a registrar el plan de vuelo no me lo han aceptado dado que la distancia a la frontera es tan poca que no permiten vuelos de Drone recreativo desde aquí. Así que no ha sido posible.
Después de ducharnos, preparar pastel y prepara cena, hemos podido cantar el cumpleaños feliz y soplar velas para ya seguir retomando la vuelta a España en nuestra última noche en Noruega.
Mañana.. más!















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